Yo soy Teatro Polivalente


La primera vez que pisé el Teatro Polivalente, estaba en obra gris. Era el verano de 2015 y yo producía el Encuentro Internacional de Escena contemporánea Transversales. Me pasearon por sus entrañas de criatura prematura, con una linterna por única iluminación; una boca de lobo que contenía un universo y ni el lobo lo sabía, y yo, encantada sobre ese escenario oscuro, frío aún, con olor a cemento nuevo y polvo, pensando que sería bonito presentarse ahí.


En 2016, durante la Muestra Nacional de Teatro, el teatro respiró, repleto de gente y presumió su polivalencia: “Miren todo lo que puedo hacer”. Recuerdo haberme escurrido huyendo de una obra; porque a veces, solo a veces, ejerzo mi derecho de espectadora de que una obra no me guste, pero me aguanto. Afortunadamente, la cualidad polivalente de nuestro querido espacio me permitió escurrirme por la orilla de una grada sin que nadie me viera, gatear por debajo de los pies de resignados espectadores que miraban el reloj, empujar una pesada puerta corrediza e ir a dar a un gran desembarque gris. Qué bonito sería presentarse aquí, pensé. Luego me perdí por el laberinto de altos muros, con el cielo azul índigo formando un trapecio y pensé que sería bonito presentarse ahí.


Así, a principios de 2017, gracias a la complicidad eterna de César Tapia, presentamos Caborca en este joven teatro: utilizamos el pasillo, el desembarque y el escenario. Yo quería usarlo todo. Quiero, todavía, usarlo todo, explorarlo, removerlo y polivalerlo.


Y nos recibieron nuevamente en 2019, con Konrad, el niño que salió de una lata de conservas, y el teatro se llenó de risas, y nosotres también, porque es un teatro generoso, con gente generosa, con colegas entregados, inteligentes, amorosos por el teatro.


Feliz primer lustro, Teatro querido, que cumplas muchos años, que sigas, en tus fauces, en tu boca, bocaescena, conteniendo todos los universos.


Felicidades a las personas que te dan vida, porque un teatro no es un edificio; un teatro es todas las personas que lo han pisado, que trabajan en él, que lo limpian, lo cuidan, lo programan, lo mantienen, y es también todos sus espectadores. Así que yo también formo parte de tu historia. Yo soy Teatro Polivalente. Feliz cumpleaños a todas las personas que somos Teatro Polivalente.


Andrea Salmerón Sanginés

Teatro en Fuga AC

Espectadora ante todo

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